Hay sabores que no necesitan presentación. En Asturias, hablar de fabas asturianas es hablar de historia, de familia, de raíces. Es hablar de esos guisos que se cocinan a fuego lento mientras el aroma llena la casa. De esas recetas que se transmiten como un tesoro, igual que se hereda la tierra donde nacen.
Fabas asturianas y compango: legado astur, sabor que atraviesa generaciones
Un legado que germina en la tierra asturiana
¿Sabías que las primeras menciones a las fabas en Asturias datan del siglo XVI? Se cree que llegaron desde América y encontraron aquí su lugar perfecto: un clima húmedo, tierras fértiles y manos expertas que convirtieron su cultivo en un verdadero arte.
Muchos de nuestros agricultores aún conservan semillas tradicionales, guardadas y replantadas de generación en generación. Cada vaina cuenta una historia, cada cosecha refuerza una identidad. Eso es patrimonio gastronómico.
Faba Asturiana IGP: orgullo de una tierra
Y sí, lo decimos con orgullo: Asturias es la única comunidad con una faba protegida con Denominación de Origen. La Faba Asturiana IGP garantiza pureza, calidad y autenticidad. Su textura mantecosa, su piel fina y su capacidad para absorber los sabores del guiso la convierten en la protagonista indiscutible de nuestra gastronomía.
El compango asturiano: el alma de la fabada
Pero no hay fabada sin su inseparable compango asturiano. Chorizo, morcilla, lacón y tocino curado: ingredientes nobles que aportan carácter, aroma y ese sabor inconfundible que hace del plato un símbolo de nuestra cocina.
Cada pieza de compango refleja el saber hacer de generaciones de artesanos que, como nuestros agricultores, mantienen viva la esencia de lo auténtico.
En La Avilesina, vuelve lo auténtico
En La Avilesina apostamos por ese legado. Ofrecemos fabas asturianas a granel, seleccionadas una a una, cultivadas aquí, con mimo y respeto por la tierra. Porque creemos que el futuro también se construye honrando el pasado.
Legado astur. Sabor que atraviesa generaciones.
Ven a nuestra tienda tradicional y descubre el valor de lo auténtico: las mejores fabas asturianas con IGP y el compango artesanal que hacen de cada plato una celebración de nuestras raíces.